SEIS Píldoras Contra COVID-19

CAPÍTULO 1

1. NUESTRO HOGAR: PLANETA TIERRA

Remontémonos al origen, a ese momento en que el planeta con sus mares, su calidez en el aire, la organización de las tierras, forman sistemas que danzan, y en esa danza se encuentra una necesidad de estar conectados para colaborar entre sí, produciéndose grandes energías, se construyen cordilleras, se elevan los más altos picos de rocas montañosas, los mares, océanos y ríos, que trasmiten vida a todos los lugares[1].

Alimentándose del sol, los ritmos son organizados, con sus pausas, procesos por donde la vida se infunde, y en la voluntad de la colaboración mutua y las excesivas energías que se producen, se nutren las organizaciones de vida que se encuentran en el cuerpo humano[2], estamos presentes en estas formas de partículas desde el nacimiento del planeta tierra.

Nucleótido compuesto de átomos de carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno y fósfoto.

Las partículas son organismos que almacenan información, utilizan la memoria para organizarse, obedecen a patrones de comportamientos, y al igual que una orquesta, se disponen entre sí instrucciones para convivir conduciendo las energías excesivas en nuevos sistemas orgánicos[3].

Continúan los procesos subsecuentes de la vida, en donde cada excedente energético, se reafirma en simbiosis de sistemas vivos, adaptados a cada lugar se multiplican las formas de vida, distanciándose de las primeras formas de orgánicas, se procesan los vegetales, emparentados con el sistema solar, formando los ecosistemas y la biósfera.

De formas subsecuentes los animales y el ser humano, se desarrollan bajo las mismas leyes que poseen las moléculas, conservación de energías, memoria, organización en culturas, y una alimentación del medio ambiente, generando energías superiores a las de su propia supervivencia.

Estas dos etapas de organización son diferentes a las anteriores, sobreviven en el medio ambiente por las competencias con la naturaleza, el poder desgarrador de un león matando a su presa, o el veneno letal de una víbora que se va mejorando en el tiempo, para poder competir con otras especies[4], son derivados de las luchas, enfrentamientos obligatorios que ponen a prueba sus facultades químicas heredadas, generando una resultante de mejoras colaborativas para la especie, sus orígenes se presentan en las colaboraciones entre las bacterias y virus[5].

Nos aproximamos de esta manera, a la formación de nuestro cuerpo humano, pareciera que somos únicos en la especie, de mayor desarrollo, junto a nuestras creencias espirituales que nos guían las intenciones que diferencian el bien y el mal, pero al igual que todos los otros estados, podemos estar en un eslabón más, consumiendo energías, generando procesos de desarrollo y cambio en el planeta, formando nuevos contextos de acontecimientos que nos permiten rever historias, construyendo memorias en su relación con su medio ambiente planetario, la casa de la humanidad[6].

“Los que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo.” George Santayana

Todas las etapas organizadas desde las primeras partículas orgánicas, son similares a los comportamientos humanos, incluso el sometimiento de las luchas biológicas que existen en nuestro interior, son el vivo reflejo en cómo nos tratamos entre nuestra misma especie humana, desde la destrucción de ambiente, hasta los emprendimientos ecológicos[7], representan en conjunto las luchas o alianzas orgánicas[8].

¿Qué sucedería si pusiésemos en equilibrio nuestros pensamientos, y accionamos acorde a la naturaleza? En su paso creamos excesos de energías que le sirven al reino posterior, al igual que todas las etapas anteriores hacen posible la convivencia del cuerpo humano, una humanidad con fines e intenciones comunes, en consecuencia, los mismos principios hacia la forma en como tratamos el ambiente planetario, se forjan en las posteriores generaciones un nuevo tipo de humanidad, quizás esto sea una utopía deseada o una realidad en proceso…

Queda en claro que el ser humano, es un reflejo de las acciones que realiza y cuando la claridad mental que posee para accionar en el medio es equilibrada, lo serán sus proyectos en el medio ambiente, y el cuerpo físico es una reacción directa a estos comportamientos. Considerando su réplica la humanidad que produce los mismos efectos por la multiplicación de las variables, siendo que las buenas o malas acciones emergen en culturas particulares, centradas a territorios en concreto, pero los efectos de éstas generan ecos que influyen a la humanidad.

En consecuencia, la aparición del COVID-19 como de todos los virus en la historia, es una resultante obvia de las amenazas al medio ambiente, los comportamientos que llevan al extremo la ecología, los ecosistemas y la biósfera, germinando respuestas específicas a ese contexto.

Habiendo expuesto con simplicidad los principios de la naturaleza, emprenderemos un viaje sin retorno, con la oportunidad única de resurgir nuevas aventuras, direccionar nuestros objetivos hacia un ambiente más equilibrado, alejarnos de estos bordes nocivos en los que la humanidad pone a prueba la naturaleza hasta enfermar, sino por el contrario, debemos permanecer unidos en un esfuerzo por mantenernos en un equilibrio con márgenes más angostos y sanos, generando procesos que aproximen la cultura a los ecosistemas.


[1] En el estudio de los planetas, la presencia de agua es la clave para formar un ambiente hospitalario para la vida microbiana.

[2] De las posibles teorías del origen de la vida, creacionismo, generación espontánea, endosimbiosis, biopoesis o abiogenesis, teoría de los cristales de arcilla, en donde los genes poseen patrones determinados, intercambiando información para organizar el ADN.

[3] Diseño inteligente que establece la sabiduría natural de todos los procesos, simbiogénesis.

[4] Competencias intraespecíficas e interespecíficas.

[5] Lo que mantiene la vida no es la competencia, sino el equilibrio. Máximo Sandín. (Sandin, 2017)

[6] Extensión bibliográfica. Un punto azul pálido. Carl Seagan. (Sagan, 2006)

[7] A veces me preguntan cómo será el mundo que nos vamos a encontrar. Y a mí me gusta cambiarla a cuál es el mundo que queremos crear. Mario Alonso Puig. (Puig, 2020)

[8] Extensión bibliográfica: Hipótesis Gaia. (Lovelock, 1985)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.